Santo del día: Santa Catalina Labouré
Cada 28 de noviembre, la Iglesia celebra con gozo la memoria de Santa Catalina Labouré , una mujer de profunda sencillez espiritual y gran docilidad a la voluntad de Dios. Nacida en Francia en 1806, Catalina ingresó a la Comunidad de las Hijas de la Caridad, congregación fundada por San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, donde su vida transcurriría entre el silencio, el servicio y la oración.

Fue precisamente en esa vida oculta y entregada donde el Señor quiso manifestar su gracia. En 1830, la Virgen María se le apareció en tres ocasiones, entregándole un mensaje destinado a renovar la fe del mundo. En una de esas apariciones, Nuestra Señora le mostró el diseño de la Medalla Milagrosa , pidiéndole que se propagara entre los fieles como signo de protección, intercesión y amor maternal.
La humildad de Catalina fue tan grande que, obedeciendo las instrucciones de la Virgen, guardó silencio durante toda su vida; solo su confesor conoció la verdad de los mensajes. Mientras la Medalla se difundía y miles de personas experimentaban favores y conversiones, ella continuaba sirviendo en el anonimato a los ancianos y enfermos, reflejando la caridad que caracteriza a quienes aman verdaderamente a Dios.
La Iglesia reconoció su santidad proclamándola santa en 1947. Hoy, su testimonio sigue siendo un faro que invita a escuchar la voz de Dios con valentía, a confiar en la intercesión de María ya vivir cada día con un corazón disponible.
Que el ejemplo de Santa Catalina Labouré nos inspire a ser discípulos fieles, atentos a los llamados del cielo y comprometidos con la misión evangelizadora que transforma vidas.
Santa Catalina Labouré, ruega por nosotros.